LOS DECADENTES Y OTROS CUENTOS
EN EL DIARIO ABC DE MADRID
Por Arturo García Ramos*
Media docena de cuentos son suficientes para que este autor colombiano sobresalga por su talento narrativo. En la narración breve la técnica está destinada a sacudir al lector. Arciniegas juega con los narradores y el tiempo de la historia para inquietarnos con la perspectiva. Un asesinato puede ser contado por el verdugo y la víctima para reducir así al absurdo el posible sentido de la violencia armada en Colombia. Los puntos de vista cambian sin aviso previo y la coherencia del argumento se convierte en un hilo roto que debe enhebrar el lector. Las historias parecen interrumpirse abruptamente antes del final y nos crean la comezón de lo incierto; no apuntan un significado impuesto por el autor, nos interrogan requiriendo una respuesta y persisten sin disiparse más allá de la lectura dejando como sedimento un estado de ánimo. Las historias de Los decadentes atienden a la necesidad de la armonía social, a los abusos del poder, a la codicia. Son historias trágicas que van formando un mundo imaginario, una Santa Elena de Valdivia, símbolo de la Colombia anclada en la violencia y el atraso. Un espacio tan real que aspira a convertirse en retrato de una de las caras del país caribeño.
*Periodista. Doctor en Literatura Hispanoamericana de la Universidad Complutense. Comentario publicado en el Diario ABC de Madrid, España.


